literatura

Tiempo de desarraigo

Miguel Sánchez-Ostiz publica 'Sin tiempo que perder', «un cuaderno para todo» en el que reflexiona sobre la vida, los viajes y la literatura

ELENA SIERRA. El día de la entrevista, el día 14, Miguel Sánchez-Ostiz estaba a punto de terminar otro libro. «Calculo que en una hora lo tengo listo», dice, al teléfono desde Pamplona. Esta vez será una novela, de título 'Un gamberro en Bucarest'. Se ríe; primero cuando explica que los rumanos dicen que ellos inventaron el concepto de 'hooligan' y hasta la palabra, que se pronuncia parecido. «Eran los de la Guardia de Hierro, tipo camisas pardas alemanes». Es uno de esos temas que le apasionan. Pero también se ríe cuando habla de la novela en sí. «Más de 600 páginas», afirma para a continuación preguntarse cómo va a colocarla en el mercado. Afortunadamente se llevan los libros gordos. «Pero a lo mejor para cuando la saque ya ha pasado la moda», sigue riéndose.

Al ritmo que lleva, probablemente no. Este año hemos visto en librerías su 'Cuaderno boliviano', publicado por Alberdania, y ahora repite editorial con 'Sin tiempo que perder'. El primero era un libro de viajes con el que acercarse a la realidad de ese pequeño país sudamericano, atrapado entre los grandes y sin salida al mar. Este último es un «cuaderno para todo» en el que ha ido apuntando reflexiones de todo tipo. Hay mucha literatura, recuerdos, anécdotas, historia grande y pequeña. Y por supuesto hay viajes. Están sus escapadas al País Vasco francés y sus estancias en Bucarest, Valparaíso y Escocia. «Mis amigos me dicen que me van a mandar a Guinea Ecuatorial», para que entre sus crónicas tenga cabida otro de esos países de lo que sabemos muy poco. 'Raros' en literatura y hasta en las noticias.

'Sin tiempo que perder' es un título que habla por sí solo. Deja bien claro que el autor navarro no quiere perder el tiempo. No necesita explicación, sobre todo cuando el escritor confiesa que, ese día que termina novela, cumple años (59). «El título lo dice todo, ¿no? Quiero vivir muchas cosas pero quiero hacerlo sin agobios, siendo consciente de que hay muchas cosas que no podré vivir». El nombre de su blog da una idea de cómo: 'vivirdebuenagana' (http://vivirdebuenagana.blogspot.com/). Si uno se esfuerza demasiado en hacerlo todo, termina no disfrutando de nada. Y Sánchez-Ostiz es de los que se toma su tiempo. En Bucarest, por ejemplo, para hablar con quienes vivieron la dictadura comunista. «Hay temas que no se tocan. Hay mucho silencio al respecto, y es la gente joven la que se atreve a hablar de ello, a hacer películas o escribir libros sobre esa época», explica.

¿Cómo llega uno a interesarse por Rumanía, que sólo sale en las noticias para hablar de la restricción a la emigración dentro de la UE a esos europeos? «Hace muchos años me invitaron a dar una conferencia». Casualidad. Desde entonces está interesado en su historia, en su presente. Ha hecho tres viajes al país, y ninguno en calidad de turista, sino de viajero. «Rumanía no aparece en los medios y cuando sale es para identificarla con los gitanos. Eso es un problema, un error. El país es mucho más». Una historia terrible, y muy reciente. Un patrimonio cultural «enorme». Y la huella de los judíos, muchos de origen sefardí, que fueron exterminados en la primera mitad del siglo pasado. «También tienen una gran deuda con los gitanos, víctimas del genocidio. Es un pasado no asumido». Como escribe en 'Sin tiempo que perder' (una de esas reflexiones que llenan el cuaderno): «Cuando se habla de reparación del daño causado, pocas veces se dice que el daño causado suele ser irreparable. Ahí radica su mal».

Ciudad en venta

Sánchez-Ostiz se para en las marcas de todo eso por las calles de Bucarest, una ciudad en venta en la que los edificios más antiguos se tiran para construir de nuevo. Es también una ciudad, en invierno, neblinosa y helada. Eso marca el tono del libro, en el que parece que la melancolía es el hilo conductor. «En Valparaíso no dejaba de llover. Imagínate, como para escribir algo alegre con estos dos escenarios», dice el escritor cuando se le menciona esa melancolía. Están también presentes las brumas de Escocia, donde además estuvo enfermo y tuvo que volverse a Navarra a medio camino. La lluvia en San Juan de Luz, la arena mojada. Los cafés y mercados de Bayona. Las mudanzas. Todo ello marca una cierta intimidad, un tono intimista, al menos en la primera parte del libro. «Pero no cuento nada privado, no doy detalles», se defiende.

Sí reconoce que parte de la melancolía se deriva de las dos mudanzas que hizo mientras escribía el cuaderno. Abandonó casas en las que llevaba mucho tiempo, y ahí surgen recuerdos y pensamientos. Las raíces, el arraigo, están muy presentes en el libro. La memoria, las anécdotas de la niñez, las personas que conoció, los veranos que vivió y las lecturas que lo acompañaron. «Cuando cambias de lugar, sufres un sentimiento de pérdida, de desarraigo», explica. Así nacen letras sobre esa pertenencia a un sitio y sobre los sentimientos que se forman alrededor; también sobre ideologías. En Chile, retoma estas ideas para contarnos cómo se vive allí lo de ser descendiente de inmigrantes. Normalmente no es objeto de leyenda, es una cosa más de la vida.

Durante estos viajes que cuenta en 'Sin tiempo que perder' no llevaba todavía el blog, así que todos son textos inéditos. Muchos, cosas de esas que ya no tienen cabida en los periódicos. «Ya no interesa decirlas, no nos dejan». No hay papel. Queda la red. «No me manejo muy bien, no sé bien qué hacer con el blog, a quién llega, pero lo intento», dice el escritor. Libros, cuadernos, conferencias e Internet. Medio centenar de obras publicadas en total. De una u otra manera, no deja de escribir. Y eso que Miguel Sánchez-Ostiz, a veces, se pregunta para qué. «A veces me respondo que para nada», reconoce. Otras, está convencido de que tiene un sentido. «Leo la carta de algún lector y me digo que sí que vale para algo». Para explicar, para hablar, para abrir una puertita, para llegar a alguien. «Y siempre he querido hacer lo que hago».

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Ficción

1- Sangre derramada. Asa Larsson. Seix Barral

2- Venganza en Sevilla. Matilde Asensi. Planeta

3- Bilbao-New York-Bilbao. Kirmen Uribe. Seix Barral

4- El tiempo entre costuras. María Dueñas. Temas de hoy

5- El asedio. Arturo Pérez -Reverte. Alfaguara

6- La mecánica del corazón. Mathias Malzieu. Grijalbo

7- Lo que esconde tu nombre. Clara Sánchez. Destino

8- Lo verdadero es un momento de ... Lucía Etxebarria. Suma

9- La estrella más brillante. Marian Keyes. Plaza&Janés.

10- Las ciegas hormigas. Ramiro Pinilla. Tusquets

No ficción

1- La hora de los sensatos. Leopoldo Abadía. Espasa-Calpe

2- El factor humano, Invictus. John Carlin. Seix Barral

3- El secreto. R.Byrne. Urano

4- Vidas rotas. F. Martínez,R. Alonso y M. García. Espasa

5- Egos revueltos. Juan Cruz. Tusquets

6- Superar la adversidad. Luis Rojas Marcos. Espasa

7- Cristo con el fusil al hombor. Ryszard Kapuscinski. Anagrama

8- Poquer de ases. Manuel Vicent. Alfaguara.

9- Así veo Euskal Herria. Antología... Antonio Álvarez-Solís. Baigorri

10- Clint Eastwood. La biografía. Patrick Mc Gilligan. Lumen.

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1- Londres kartoizkoa da. Unai Elorriaga. Elkar

2- Aulki-jokoa. Uxue Alberdi. Elkar

3- Eskarmentuaren paperak. Anjel Lertxundi. Alberdania.

4- Arotzaren eskuak. Alberto Ladron. Elkar

5- Habitat. Katixa Agirre. Elkar.

No ficción

1- Desobedientzia zibila. H.D. Thoreau. Potxo

2- Aintziknako europaren hitz nagusiak. Josu Naberan. Gaiak

3- Munduko eta eh-ko atlasa... Elhuyar Fundazio

4- Far westeko Euskal Herria. Asun Garikano. Pamiela

5- TAizkora-apustuak eta txapelketak. Antton Espelosin. Antton Espelosin

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