Sanfermines

¿Qué es...?

El txupinazo: cohete anunciador de las fiestas que se lanza desde el balcón del Ayuntamiento el 6 de julio a las doce de la mañana. Lo suele hacer un miembro de la comisión de fiestas o de algún partido político. Sólo en dos ocasiones lo han hecho otros representantes, en ambos casos deportivos, por los buenos resultados del Osasuna y del Portland San Antonio de Balonmano.

Las vísperas y el Riau Riau: se celebran el 6 de julio a las 20 horas en la iglesia de San Lorenzo. Su historia se remonta al siglo XV. Nació como protesta a la autoridad y duraba una hora.  Se trata de impedir el paseo de las autoridades, vestidas de gala. Durante el acto se toca y canta  el ‘Vals de Astrain’, conocido como el Riau Riau, pero está suspendido por diversos altercados, desde 1991.

La procesión: se celebra el 7 de julio a las 10 horas. Es un acto multitudinario y entrañable. Acuden autoridades civiles y eclesiásticas. Acompañan al santo por algunas calles del Casco Viejo de Pamplona. La imagen es una talla del siglo XV hecha en madera y revestida de plata en 1687. En su pecho se guardan las reliquias de San Fermín.

El momentico: Es el momento posterior a la misa en la iglesia de San Lorenzo el 7 de julio. Se produce en el instante en que la procesión, la corporación municipal, La Pamplonesa, la comparsa de gigantes, cabezudos, gaiteros y dantzaris atraviesan el atrio junto al santo entre música y repicar de campanas. Gran recogimiento y devoción.

Las dianas: Son el desfile de la banda municipal, La Pamplonesa. Se celebran a las 6:45 horas y recorren algunas calles del Casco Viejo. Acuden madrugadores y trasnochadores. Su objetivo es despertar a la ciudad y preparar el encierro. La mejor es la del 7 de julio, la primera: multitudinaria y emotiva.

El cántico al santo: Tiene lugar cinco minutos antes de que empiece cada encierro en la calle Santo Domingo, donde se encuentra la hornacina del santo. La letra es: ‘A San Fermín pedimos / por ser nuestro patrón / nos guíe en el encierro / dándonos su bendición. / ¡Viva San Fermín! / Gora San Fermín! Se canta tres veces antes de que empiece la carrera.

Los gigantes y cabezudos: Es una corte de reyes, precedida de cabezudos, kilikis y zaldikos (caballos). En total son 25 figuras de cartón que cada día hacen un recorrido diferente.
       -  Los gigantes son las figuras más antiguas. Datan de 1850 y sobre el bailador alcanzan los 4,20 metros de altura con un peso que oscila entre los 59 y los 64 kilos. Se componen de cuatro parejas formadas por un rey y una reina que representan a América, África, Europa y Asia, y bailan al son de la gaita y el tamboril.
       -  Los kilikis, representan al cortejo de ediles y su misión es asustar y divertir al pueblo. Estas seis figuras están armadas con unas vergas de espuma y golpean y persiguen cariñosamente a los más pequeños. Se les conoce con nombres tan variopintos como Coletas, Patata, Barbas, Verrugas, Napoleón y Caravinagre.
       -  Los zaldikos, que en euskera quiere decir caballo, son seis figuras de cartón piedra llevados por mozos vestidos con un traje rojo y dorado. También portan vergas. Los cabezudos preceden a los gigantes y son los personajes más serios de la comitiva. Llaman la atención por sus grandes cabezas y sus nombres son: Japonés, Japonesa, Concejal, Abuela y Alcalde.

La despedida de la comparsa: Todos los días se despide a los gigantes y cabezudos, pero la más especial es la del 14 de julio. Tiene lugar en la estación de autobuses de la ciudad. Y se producen los últios sustos de kilikis y zaldikos, y los últimos bailes de los gigantes.

El desfile de caballeros y mulillas en la plaza: Se celebra del 7 al 17 de julio, a las 17.30 horas. Recorre el trayecto entre la puerta del Ayuntamiento hasta la Monumental (pasando por Mercaderes, Chapitela, Plaza del Castillo, Carlos III, Duque de Ahumada). Paran ante el Club Taurino de Pamplona, donde les ofrecen un tentempié. Le acompaña La Pamplonesa, que toca los acordes del ‘Asombro de Damasco’. Muy llamativo, sobre todo para los críos.

Las corridas: Son las lidias de los toros que han corrido el encierro de esa misma mañana. El cartel está compuesto por matadores de cierto renombre. No es lo más importante. No son espectaculares y la gente no suele estar muy atenta. Los tendidos de sol son para la fiesta y la gamberrada. Los de sombra, para aficionados.

Las peñas: Son grupos de amigos que nacieron para las fiestas. En los toros son los auténticos protagonistas. Se sientan en sol y cantan, llevan pancartas, etc. Después de cada corrida, van a la plaza del Castillo, donde inician sus recorridos por la ciudad, cantando y tocando. Sus locales se convierten en bares durante esta semana. Hay 16: la más antigua es La Única, que data de 1903. El resto son Muthiko Alaiak, El Bullicio Pamplonés, La Jarana, Oberena, Aldapa, Anaitasuna, Los del Bronces, Irrintzi, Alegría de Iruña, Armonía Txantreana, Donibane, La Rotxa, 7 de julio San Fermín, San Jore y El Txarko.

Los tendidos de la plaza tras la última corrida: Después del último toro del 14 de julio, todos los presentes cantan el repertorio sanferminero durante una hora antes de que salgan las peñas.

Los fuegos artificiales: Tiene lugar a las once de la noche en la Ciudadela. El mejor sitio para verlo es la Vuelta del Castillo. Hay un concurso entre las pirotecnias participantes que se lleva premio en metálico. Votan los ciudadanos.

El estruendo de Iruña: No tiene fecha determinada. Se organiza de forma improvisada y sorpresiva. Es una tamborrada en la plaza de Santiago a las 23.59 horas que recorre parte del Casco Viejo y acaba en el segundo Ensanche. Puede participar cualquiera con algo que haga ruido. Su promotor fue Javier Echarte.

El Pobre de mí: Es la canción que todo el mundo catna el 14 de julio a las 24 horas. Entonces se dan por concluidas las fiestas. La despedida oficial tiene lugar en la plaza del Castillo, aunque hay actos en la del Consejo.

Una imagen del concurso de fuegos artificiales de 2006./ Reuters