Las amistades peligrosas

Juntos en la cumbre del G8 en L’Aquila, Italia, en 2009. El presidente italiano, Silvio Berlusconi, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, el presidente estadounidense, Barack Obama, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y el líder libio, Muamar el Gadafi. A esta cumbre asistió invitado expresamente por Obama. (EFE/Ettore Ferrari)

¿Se puede ser el mayor financiador del terrorismo internacional y sentar en tus jaimas a algunos de los líderes occidentales más influyentes? Muamar el Gadafi lo ha conseguido. Mientras el mundo mira boquiabierto al escenario más sangriento de las revueltas árabes, a ese desierto bañado en crudo del que nos surtimos en Occidente, quizás convenga recordar que este dictador, con 41 años en el poder, ha sido ante todo un tirano muy pragmático. Hasta el punto de que cuando Ronald Reagan le bombardeó en casa en 1986, y mató a su hija de 4 años, él pasó página y estrechó la mano y los contratos con el neocolonialismo que tanto había combatido a golpe de talón, financiando a cualquier organización terrorista que intentara volarlo por los aires.

Sirte, Libia, marzo de 2009. Silvio Berlusconi y Muamar el Gadafi durante el aniversario de la Jamahiriya, el sistema político de su invención, con el que ha gobernado el país. (AP/Abdel Magid al Fergany)

Palacio del Elíseo, París, 2007. El presidente francés, Nicolás Sarkozy, recibe al líder libio durante una visita de cinco días para mejorar las relaciones comerciales. (AFP/ Eric Feferberg)

Trípoli, septiembre de 2003. El coronel Gadafi regaló a Aznar este caballo de raza árabe, llamado “El Rayo del Líder”. El entonces presidente del Gobierno español fue el primer líder europeo que visitó en viaje oficial al dictador tras el levantamiento de las sanciones que le impuso la ONU. (EFE/Bernardo Rodríguez)

Palacio de la Moncloa, diciembre de 2007. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, saluda a Muamar el Gadafi. Fue la primera vista oficial a España del dirigente libio. (EFE/Bernardo Rodriguez)

Sirte, Libia, septiembre de 2007. El primer ministro Tony Blair saluda al presidente libio después de la reunión de ambos en una jaima en el desierto. La multinacional BP selló un importante acuerdo comercial en esta ocasión. (REUTERS/Leon Neal)

L´Aquila, Italia, julio de 2009. Gadafi estrecha la mano del presidente Obama antes de la cena ofrecida por el presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, durante la segunda jornada de la cumbre del G8 en esta ciudad. (EFE/Massimo Percossi)

Sirte, Libia, agosto de 2005. Gadafi y Mubarak preparan una reunión extraordinaria de la Liga Arabe, cerca de Trípoli. Ambos dirigentes soñaron con impulsar unos Estados Unidos de Africa dotados de un gobierno, moneda y ejército únicos. (AFP/Osama Ibrahim)

Porlamar, Venezuela, septiembre de 2009. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el líder libio, Muamar el Gadafi, acuden en un vehículo a un acto multitudinario en la Isla de Margarita, durante un encuentro bilateral. (EFE/Miguel Angulo/Prensa, Palacio de Miraflores)

Trípoli, Libia, 1 de septiembre de 2009. Gadafi gesticula con una vara de mando verde tras unos cristales antibala, durante un desfile militar en la Plaza Verde, en Trípoli. (AP/Ben Curtis)

18 Comentarios en “Las amistades peligrosas”